miércoles, 19 de abril de 2017

Día 19.1: La penúltima

Escupo rabia
solo por creerme Dios
durante una milésima de segundo
y entonces
desaparezco
y lo que tenía de deidad lo tengo de infierno
lo que soy
y cuando no me quiero engañar más
lo que merezco.

Le escupo rabia
le grito tanto que me sangra hasta
la penúltima cuerda vocal
y tú
mi paraíso enclaustrado
han sido 22 leyes a las que
jurar bandera y respirar y
total ¿para qué?
para repetirle a tu mentira
que es verdad
que ahora soy más suya que mía,
y que es verdad.

El límite soy yo
y este disfraz de inocencia perturbada
y esta lluvia de rencores que
sin quererlo
me amordazan por las noches
y luego me obligan
a escupírselo en la cara, así,
como haciendo ver que no
pero claro que si
ya sé que lo buscaban, y si,
yo sé bien lo que buscaban.

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