viernes, 19 de mayo de 2017

Día 31: Crisis de nada

Me sangran los ojos al mirar
pero sigo mirando:
blasfemo en su nombre
porque el mio
lo he olvidado
igual que ella olvidará
que fuimos crimen
y pecado,
sangre en piel de nadie,
en tierra de nadie,
solo percibo todo este odio enclaustrado.

Pero, no sé,
adoro el lenguaje de lo eterno
y como se enmudecen las palabras
cuando rozan esos labios:
el mundo se apaga,
hoy solo quiero irme con el
para respirar por fin
pudiendo acariciar las nubes a la vez
(como solíamos hacer),

Mendigando lluvia a gritos,
atrapada en un silencio
que es sequía
cuando estás cerca de mi,
un invierno desprogramado
inestable, el frío solo quema
y en hogueras me derrito.

Así que
no te acerques demasiado,
analizame de lejos
y vuelve a mi
para acallarlo luego
vaya a ser que me perturbe
como cuando echo de menos
y es que
cuanto echo de menos...

Tocando sin tocarme
solo mirándome de cerca,
traigo el alma agujereada,
la carita de ''mis muertos'',
las ganas de todo,
las ganas de nada.

Me siento viva si me matas
y me abrumo, luego tiemblo,
sentadita en la ventana
es otro día más
que no me caigo (mala suerte)
pero aún así me caigo.

Mala suerte.

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