un espantapájaros
y pensé que quizás espantaría a estos monstruos
pero no hay nada que asuste a un monstruo.
Seguimos rectos ese camino
hasta la bifurcación
yo seguí abriéndome hasta que me gire
y no es que estuvieras un paso por detrás
es que ya no estabas
me vi hablándole a nadie
justo cuando tus secretos
ya eran de otro cielo,
cuando tus sueños
eran con otros ojos.
Podría haber roto el mundo,
odiado al ser humano,
sangrado hasta la muerte,
ahogarme en mis lágrimas,
suplicarle a Dios y blasfemar
pero nada cura esto.
Podría arrancarme la piel,
podría pasar un huracán
y llevarse todo lo que tengo
que no me faltaría nada más
que tu
y tú
ya no es estás
y tú
que eres como un puto desastre natural
que tenías que pasar
que tenía que pasar
que tenía que morir en tus brazos
y lo hice.
Y mientras me vendaban los ojos
sonreian
y retrataban mi cara de absurdo...
el contraste de lo borroso
a lo nitido
el dolor que eso causa, la duda
de si eres tú
o si soy yo,
de si te he caducado,
quizás es solo eso y ya he caducado.
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