miércoles, 2 de agosto de 2017

Día 68: Dzpn

Siempre saludaba al llegar pero nunca se despedía al marcharse. Tenía los ojos verdes, pero no un verde cualquiera, ese verde abstracto que según el sol se vuelve verde magia o se queda en verde amor. Las manos más suaves del mundo y la cara más bonita del universo. Y cuando cantaba las ondas se volvían corazones en pico, arriba y abajo como cuando me follaba y el mundo ahí fuera dejaba de importar, como si dentro se fuera a derretir.

Todo el mundo me llamaba ingenua pero yo quise seguir soñando contigo.
Aunque ahora duerma sin ti.

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