No seremos la misma mierda pero hace cinco años era mi ropa la que te metías en la mochila para olerla cuando me echabas de menos. Hoy cambian las tornas y es la suya.
Yo me largo de aquí.
No pinto nada, no tengo nada que hacer.
No quiero seguir siendo la versión a medias de alguien a quien amas.
De esa otra a la que dices que amas.
Me encantaría decirte que te odio, pero todavía no puedo. Dame tiempo para asimilar. Dame tiempo y me iré para siempre.
Porque crecer es aprender a despedirse.
Adiós.
Te amo, pero ¿sabes?
Que te jodan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario