viernes, 14 de abril de 2017

Día 16.2: 地獄

Hoy estoy casi tan disociada
casi tanto
como cuando hacías
que me corriera
recitándome esa mierda tan bonita
pero con las silabas mas sucias
o como cuando hacías
que dejara de existir
que dejara de pensar
que no ser fuera precioso
solo bailandome
tú
con esa cabecita
que creyendose ya nadie
podría mover cualquier galaxia
que hoy parece más mi infierno
aunque no haya infierno más eterno
aunque no exista infierno más puro
que este.

Sigue brillando.

Día 16.1: Sueño inducido

Como en un sueño inducido
más por obligación que por placer.
Doblando los tercios
creyéndome que así nos miento.

Y que ya sabes
que nunca fui hueso,
me quede agujereando
el cartílago.

Doblando el impulso
lo hago más mío cuanto más tuyo
y aún así nunca fue tuyo
pero estábamos a tiempo. Lo he jurado.

Le dije adiós a muchas cosas:
para que vuelvan
hoy
a recordarme, otra vez,
toda la mierda que soy.

Y ¿para qué?
Si pasa el tiempo
y aún brillo más
por todos estos putos defectos.
Arrastrándome
y arrasandote
porque tampoco saben hacia dónde ir ya
hacía mucho que los escondía.

Pero
si el tiempo es circular
entonces
volveré.




Día 16: 鳥

Que me tachen de culpable
que yo firmo cualquier crimen con mi nombre 
cualquiera en tu nombre
así podremos darle de comer aún más ruido a nuestro odio.

Como si el mundo se fuera a terminar mañana
los pájaros se están escapando de aquí
porque saben 
de sobras 
que yo no traigo nada bueno;
que disparo sin mirar.

Día 15: Me arrancaría las manos

Me arrancaría el alma
de un soplido 
solo por oler un segundo tu pelo.

Me arrancaría las manos
por sentirme en tus brazos, 
aunque sé que es imposible.
Porque somos imposibles.

Me has llamado muchas cosas por querer 
convertir el sueño en realidad 
la tormenta en brisa suave,
lo primero: mentirosa...
Aunque sepas que yo puedo.
Porque sabemos que es verdad.
Más en el fondo que otra cosa,
pero sabemos que es verdad.

Y no se
me has quitado lo que me diste
al final suena más justo
que cualquier cosa que haya podido hacerte yo.
Pero yo de los errores nunca aprendo
solo los revivo
y doy vueltas en los mismos tropiezos
una vez y otra 
como un tiovivo desgastado
cansado de girar 
porque ya no hay niños
ilusionándose
alrededor.

Me arrancaría las manos
solo por sentirme entre tus brazos
solo por sentirme al fin en casa.

Pero aquí somos los dos.

jueves, 13 de abril de 2017

Día 14: 嵐

Todo en mi me dice:
llueve.
Llueveles encima.
Y me dice:
deja de atormentarte
y que caigan estos rayos
encima de sus pecados
que perturben los pocos sueños que les quedaban.

Déjate llover
y llueveles encima.

Me dice:
gritale al vacío hasta llenarlo
de todo lo que nunca has dicho
de todo lo que no te atreves a decir
del miedo que le tienes
a ser
tú.

Mientras todo en mi me dice
desata el nudo
rompe el candado
salta al mar
cruza el precipicio
apura la última nube que te queda en el cenicero
llueveles encima
y después
todo habrá terminado.

Llueveles
porque nadie mojó tus labios
cuando se agrietaban.
Me dice
rompe los cristales
y después pisalos todos
otra vez
pasare por encima del desastre
y no me romperé.

Otra vez,
me dice: llueveles
me dice: haz que truene
que el calambre les hipnotice
hasta calmar
esta primavera de mierda
y que las flores vuelvan a la tierra
que la sangre se derrame
con mi nombre
o con el suyo
o con el tuyo
pero que las flores vuelvan a la tierra
para que les pueda llover.




Día 13.1: Cartón mojado

En cada abismo
me miro dentro 
y sé que no habrá guerra 
que vaya a arrasar tanto con todo
al menos no como tú lo has hecho.

En cada abismo
puedo ser algo
pero mañana ya no
me transformo en lo que odio
para amar lo que he odiado luego
y en el bucle intermible 
ni flotamos 
ni nos rompemos...
Existimos.

En cada abismo
me recuerdo que si salto 
seré yo quien ha perdido
y ahora que ya sé que existimos 
que por lo menos
existo
no voy a saltar
aunque ame el precipicio.

miércoles, 12 de abril de 2017

Día 13: Me niego

Hoy me niego a escribir
porque como abra solo un poquito de mi
me va a entrar frío en cada grieta.
Y duele. No te imaginas.

Y hoy da igual,
aunque me acurruque en ese dolor,
como siempre
ya sabes que siempre lo hago
pero hoy da igual.

Hay que abrir la ventana
y respirar.

Nada más.

Pero hoy me niego a escribir.