miércoles, 12 de abril de 2017

Día 12: Cárceles

Tu respiración
el acompañamiento perfecto
para el rechinar de mis dientes.
Ya sabes cómo va el loop.

Me despierto rodeada de demonios
que me dicen 
ven
y yo solo voy
pero me despierto
te veo al lado:
estoy a salvo.

Hay muchas carceles
de las que deberíamos fugarnos,
muchos clavos que arrancar
y aún queda comida en la nevera por pudrirse.

Y no se que hago aquí
si no es dejarme el alma en quererte.
Aunque sepas que si sigo aquí
es porque me dejo el alma en quererte.

Son demasiadas las carceles 
de las que deberíamos fugarnos
demasiados los errores que borrar y ya
hasta hay más cosas que no hicimos
para arrepentirnos
que de las que si.

martes, 11 de abril de 2017

Día 11: Por eso le tengo miedo al mar

Dormía con el cuchillo debajo del colchón
y todos los orgasmos que no tuvimos
retorciéndose y gritándonos:
Sacadnos ya de aquí

Te convertí en el dueño de mi desastre,
te convertí en mi desastre
para que luego
no sepamos ni como salir.

Solo veo al miedo
acribillándome cada noche
preguntando más de lo que debe
por desgastarme aún más a mi.

Los orgasmos que no tuvimos
retorciéndose y gritando
que solo quieren vivir.
En ti.

Odio es amor cuando dudo
todo es amor
y por eso me escondo
porque me desnudas cuando me miras los ojos
y no hay nada
nada
nada
más peligroso que eso.

Lo sé porque te he sentido
porque le tengo miedo al mar por esto mismo
es demasiado grande
es demasiado.

Y por eso le tengo miedo al mar
y a la misma inmensidad que hay en tus ojos
cuando miras
sin pensar en nada más
y solo eres.

Aunque a veces me asuste
no por verte
no por entrar dentro de ti
no por no poder soportarlo
por la puta inmensidad que has escondido en esos ojos
porque ya me he perdido en ella
y si te pierdo
no tengo las instrucciones para escapar de aquí.

Y es por eso, de verdad, por eso le tengo miedo al mar.



sábado, 8 de abril de 2017

Día 10: Corderos

No se hacer más que
jugar con cuchillos.

Por eso
ahora:

Somos
corderitos 
degollados.

Sangrando.


viernes, 7 de abril de 2017

Día 9.1: No me veo

Y por más que busque 
No me veo.
Aunque intente mirarme fijamente.
No me veo.

Solo camino
Quizás en círculos
Quizás no
Ya ni lo sé
Porque ni me veo...

Día 9: Allí donde tú quieras marcar la equis

Sé que en algún momento, en algún lugar de este puto universo
alguien (bendito sea) quiso que mi alma fuera tuya para siempre
y hoy lo es.

A veces le odio y a veces le adoro por ello, hoy no sé.

Pero la realidad es que aunque el Everest se ponga por medio
sé que al final nos encontraremos
allí donde tú quieras marcar la equis.

Es que sin querer eres parte de mi
y eso ya no puedo sacármelo.
Ya no puedo evitarlo.
Ya no puedo amputarlo.
Ahora eres parte de mi.

Que aunque todo se nos ponga en contra
quiero que nos pongamos en contra de todo.
Porque si somos tú y yo siempre saldremos ganando.
Solo porque somos nosotros.

Y el mundo entero se puede ir a tomar por el culo
porque cuando te miro a los ojos el incendio se extingue.
Solo la ''mierda'' que dices que tienes para darme
puede llenar este puto vacío aunque solo sea por un momento.

Y eso
nunca
había
pasado.

Eres mi paz y mi guerra.
Y por eso me asustas.

martes, 4 de abril de 2017

Día 8: DNA

Traje conmigo el gen del mal, grabado en el ADN. Me repito el mismo bucle. Como un error que algún día me tatué en la piel y ni el láser puede extirpar. 

Soy la torpeza en las manos de un cirujano en una operación a vida o muerte y todo aquello que te planteas cuando estás frente al precipicio. Solo un saco de mierda regodeándose en su miseria y castigándose por existir. Soy el vacío al que me debo cada día cuando me despierto y es como si al final, o quizás al principio, hubiese muerto. Pero entonces vuelve. Todo ese mar de pensamientos vuelve a empapar mi cabeza y vuelve a apuntarme sin disparar nunca. Solo quería meterme miedo. Otra vez. Pero nunca termina de decirme "ahora".

Y eso soy. Solo el cancer de un perdón y la angustia del contratiempo, esos diez minutos de retraso del metro que te hacen perder el vuelo y te joden la entrevista del trabajo de tu vida. Soy el gilipollas que está al otro lado riéndose de ti en tu puta cara sin que te atrevas a decir nada porque era demasiado bonito, tan bonito que a la vez era obvio que algo iba a llegar y a explotarlo todo por los aires. Y si no ya lo hago yo. Porque al final es lo que siempre acabo siendo. 

Basura cósmica.

sábado, 1 de abril de 2017

Día 7: Muerte cerebral

No sé bien que es esto. Me va comiendo por dentro. Me arrastra hacia él y no me deja pensar con claridad. No sé que es pero cada vez es más fuerte y yo solo quiero dejar de sentirlo. Solo quiero dejar de sentir esto.

Estoy sin estar.
Estoy pero no estoy.
Estoy muerta.
¿Estoy muerta?
...
Dime que sí.

Dando vueltas alrededor de algo que no existe. Mientras tú las dabas alrededor de algo que inventaste. ¿No te sientes absurdo?