miércoles, 5 de julio de 2017

Día 49.2: Amor XI

Y mientras huelo tu camiseta
pienso en quién somos
en qué punto exacto nos encontramos
en porque mierda hueles tan bien
como a paraíso
como a asfalto mojado, a rabia apaciguada,
pienso en tus ojos, en tus labios,
en el ángulo perfecto que nace en tu nariz.

Sigo oliendo tu camiseta
atrapada en ese abrazo
congelada en tus latidos
mientras me apretabas fuerte contra ti...
y que bien hueles, hijo de puta,
y que mal dueles
y como te quiero
y que lejos
y que cerca
pero que lejos...

No quiero suponer un imposible
solo quedarme para siempre abrazando esta puta camiseta
reconocer el olor de tu sudor y recordar cuando goteaba sobre mi cuerpo
cuando se me deslizaban solas las manos en tu espalda
al menos así estás
sin estar
pero estás.

Qué bien hueles
pero que jodidamente mal dueles
que se me escapan las lagrimas
al pensar todo el daño que te he hecho
todas los capítulos que pude saltar
y no evité.

Pero joder
que bien hueles...

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